Un año más, La Garnatilla se ha vestido de gala para celebrar sus queridas Fiestas Patronales en honor a San Cecilio, y lo ha hecho como solo este rincón sabe: con alegría, tradición, convivencia y mucho corazón. Del 25 al 27 de julio, vecinos, visitantes, jóvenes y mayores han llenado las calles y la plaza del pueblo de vida, demostrando que nuestra pedanía sigue más viva que nunca.

Desde el encendido del alumbrado y el emotivo pregón de Emilio José Martín Rubiño, las fiestas tomaron un ritmo imparable, marcado por actividades para todos los públicos, música, gastronomía, juegos, hinchables, procesión, concursos y, por supuesto, momentos para el recuerdo.
Uno de los grandes aciertos de esta edición ha sido la barra de bar, organizada y atendida con cariño y profesionalidad por el Club de Futbol Veteranos de Motril. Su implicación y saber hacer han sido fundamentales para el buen desarrollo de las fiestas. Gracias a ellos, no solo disfrutamos de una barra bien surtida y bien llevada, sino también de un espacio donde compartir buenos ratos entre amigos y familiares. Su trabajo desinteresado y constante merece una gran ovación.

En lo musical, no podemos estar más orgullosos de la variedad y calidad de actuaciones que hemos vivido. La Charanga “La Pepa” llenó de ritmo y buen humor las calles durante la feria de día, creando un ambiente festivo y callejero que nos hizo vibrar desde el primer compás.
Por la noche, la plaza se transformó gracias a la energía arrolladora de la Orquesta Pasadena, que convirtió cada verbena en un auténtico espectáculo. Su profesionalidad, repertorio variado y conexión con el público nos regalaron noches inolvidables, en las que el baile y la alegría fueron protagonistas absolutos.
Y como colofón perfecto para cerrar estas fiestas tan especiales, el grupo Chamae nos ofreció un concierto cargado de fuerza, sensibilidad y cercanía. Su actuación en la feria de día del domingo emocionó a muchos, y fue el broche final perfecto para un fin de semana inolvidable.

Tampoco podemos olvidar los tradicionales actos religiosos, con la solemne misa y la procesión en honor a San Cecilio y Nuestra Señora la Inmaculada Concepción, que como cada año, despertaron el respeto, la devoción y el sentimiento profundo de todo el pueblo.
Desde aquí, queremos expresar públicamente nuestra enhorabuena a los mayordomos de este año, por su dedicación incansable y su amor por el pueblo, y por supuesto, agradecer el trabajo constante y comprometido de la Asociación de Vecinos San Cecilio, que una vez más ha demostrado su capacidad para organizar unas fiestas impecables, equilibrando tradición y diversión con sensibilidad y entrega.
Gracias a todos los que habéis participado, colaborado o simplemente habéis venido a disfrutar. Porque las fiestas no serían lo mismo sin vosotros.
💚 La Garnatilla late fuerte… y ya cuenta los días para volver a celebrar.